domingo, 23 de junio de 2013

BAUTISMO: Gálatas 3:26-29

Gálatas 3,26-29
2 lectura del Domingo 12 del tiempo ordinatio, año C

Hermanos: Todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. Los que os habéis incorporado a Cristo por el bautismo os habéis revestido de Cristo. Ya no hay distinción entre judíos y gentiles, esclavos y libres, hombres y mujeres, porque todos sois uno en Cristo Jesús. Y, si sois de Cristo, sois descendencia de Abrahán y herederos de la promesa.

jueves, 16 de mayo de 2013

martes, 2 de abril de 2013

¿Cómo tratamos al rebaño que se nos ha confiado?, por Mons. Francisco González, S.F.

16 DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO, B
Jeremías 23,1-6
Salmo 22:  El Señor es mi pastor, nada me falta
Efesios 2,13-18
Marcos 6,30-34


Jeremías 23,1-6:

Ay de los pastores que dispersan y dejan perecer las ovejas de mi rebaño –oráculo del Señor–. Por eso, así dice el Señor, Dios de Israel: «A los pastores que pastorean mi pueblo: Vosotros dispersasteis mis ovejas, las expulsasteis, no las guardasteis; pues yo os tomaré cuentas, por la maldad de vuestras acciones –oráculo del Señor–. Yo mismo reuniré el resto de mis ovejas de todos los países adonde las expulsé, y las volveré a traer a sus dehesas, para que crezcan y se multipliquen. Les pondré pastores que las pastoreen; ya no temerán ni se espantarán, y ninguna se perderá –oráculo del Señor–. Mirad que llegan días –oráculo del Señor– en que suscitaré a David un vástago legítimo: reinará como rey prudente, hará justicia y derecho en la tierra. En sus días se salvará Judá, Israel habitará seguro. Y lo llamarán con este nombre: El-Señor-nuestra-justicia.»

Salmo 22:  El Señor es mi pastor, nada me falta

El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas.
R/. El Señor es mi pastor, nada me falta

Me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan.
R/. El Señor es mi pastor, nada me falta

Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa.
R/. El Señor es mi pastor, nada me falta

Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término.
R/. El Señor es mi pastor, nada me falta

Efesios 2,13-18:

Ahora estáis en Cristo Jesús. Ahora, por la sangre de Cristo, estáis cerca los que antes estabais lejos. Él es nuestra paz. Él ha hecho de los dos pueblos una sola cosa, derribando con su carne el muro que los separaba: el odio. Él ha abolido la Ley con sus mandamientos y reglas, haciendo las paces, para crear con los dos, en él, un solo hombre nuevo. Reconcilió con Dios a los dos pueblos, uniéndolos en un solo cuerpo mediante la cruz, dando muerte, en él, al odio. Vino y trajo la noticia de la paz: paz a vosotros, los de lejos; paz también a los de cerca. Así, unos y otros, podemos acercarnos al Padre con un mismo Espíritu.

Marcos 6,30-34:

En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: «Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco.» Porque eran tantos los que iban y venían que no encontraban tiempo ni para comer. Se fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado. Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma.

Comentario de Mons. Francisco González, S.F.
Obispo Auxiliar de Washington, D.C.

Somos iglesia, somos comunidad, somos pueblo, somos asamblea. En todas ellas se necesita alguien que dirija. Los reyes y líderes religiosos del pueblo de la Biblia se les llamaba también pastores. La primera lectura y el santo evangelio de hoy es lectura obligada para los responsables de grupos, en particular los que han recibido el sacramento del Orden, pues la cosa es seria.

En la primera lectura el Señor se queja de los pastores que dispersan a las ovejas y dejan perecer las ovejas de su rebaño. Se queja de esos pastores que dispersaron, expulsaron y no guardaron sus ovejas. Por lo cual tendrán que rendir cuentas “por la maldad de sus acciones”. El Señor mismo tendrá que cuidarse de ellas, les pondrá pastores buenos y al final mandará a un vástago de David para que las cuide.

La simple lectura es una llamada a cada uno de nosotros pastores para un examen concienzudo de cómo tratamos a los que el Señor ha puesto a nuestro cuidado.

¿Cómo cuidarlas? La lectura evangélica de este domingo nos habla de la actitud de Jesús ante el rebaño.

Los apóstoles vuelven gozosos y cuentan, me imagino que todos a la vez, lo que habían hecho y enseñado. Jesús los quiere oír, es importante para él, al fin y al cabo, él es quien los envió. Todos felices se subieron a la barca para ir a un lugar donde los pudiera atender personalmente, escuchar las maravillas de esa primera evangelización, hacerles preguntas, incluso de cómo los habían recibido.

El plan se distorsionó pues la gente de todas las aldeas vieron hacia donde se iban y salieron corriendo, tanto que llegaron antes que Jesús, quien mirando desde la barca aquella multitud “le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor”. Así es Jesús, se compadece de todo el mundo, de cada enfermo, y de las multitudes que le siguen.

El pastor provee comida, el pastor lleva las ovejas al lugar preciso, el pastor da seguridad a las ovejas y las protege del enemigo, el pastor es cariñoso con ellas pues las llama por su nombre y a las que tienen dificultad la carga sobre sus hombros. Al mirar a ese grupo que se le ha adelantado ve a las que necesitan consuelo y nadie se los da; se da cuenta de las que no encuentran sentido a la vida y él se los quiere proporcionar; descubre, pues se les nota en la cara y principalmente en el corazón, que quieren hablar, desahogarse con alguien y nadie las escucha; buscan unos hombros para aligerar sus pasos y nadie los ofrece… y Jesús no puede resistir, y pospone ese pasar un rato junto con sus apóstoles y dirigiéndose a la muchedumbre “se puso a enseñarles con calma”. Jesús no tiene prisa y da a cada necesitado el tiempo que requiere. Y es que Jesús siempre mira con compasión, es su estilo, y con eso ojos mira a la viuda que ha perdido a su único hijo; mira con cariño a ese joven que quería saber qué era necesario para la salvación y no sería diferente la mirada que ofreció a Pedro después de haberle negado tres veces.

Es una realidad que mucha de nuestra gente se está marchando de nuestras iglesias. ¿Por qué será? No es cuestión de estadísticas y consolaciones de bajo valor que algunas de nuestros templos siguen estando llenos. En estos momentos de la Nueva Evangelización hemos de examinar nuestro pastoreo. ¿Cómo tratamos al rebaño que el Señor nos ha confiado? Hay quienes buscan y no nos encuentran, o nos encuentran pero no tenemos tiempo… ganas… palabras… compasión… vida que dar.

A veces los pastores nos escudamos detrás de nuestros cargos y posiciones para evitar tener que escuchar, tanto que para algunas gentes les sería más fácil escalar el Everest que conseguir una cita con el pastor… claro que es exageración. Pero no es exageración el buscar de cómo imitar al Maestro, al Buen Pastor en su forma de tratar a las personas y mirarlas, acercarnos a ellas como Jesús lo hacía para juntos disfrutar de un descanso, compartir unas experiencias, orar juntos, reírnos de nosotros mismos, y así evitar que el activismo, la productividad, los dos o tres trabajos que tenemos para poder vivir mejor, destruyan los verdaderos valores y nos impidan vivir la vida.

Ojalá sepamos los pastores, o los que tengan responsabilidad de pastoreo, actuar como el Buen Pastor, para que como dice el salmo, no falte nada a los que nos han sido confiados.

lunes, 17 de septiembre de 2012

EUCARISTÍA: 1 Corintios 11:17-26,33

1 Cor 11:17-26, 33

Brothers and sisters:
In giving this instruction, I do not praise the fact
that your meetings are doing more harm than good.
First of all, I hear that when you meet as a Church
there are divisions among you,
and to a degree I believe it;
there have to be factions among you
in order that also those who are approved among you
may become known.
When you meet in one place, then,
it is not to eat the Lord's supper,
for in eating, each one goes ahead with his own supper,
and one goes hungry while another gets drunk.
Do you not have houses in which you can eat and drink?
Or do you show contempt for the Church of God
and make those who have nothing feel ashamed?
What can I say to you? Shall I praise you?
In this matter I do not praise you.

For I received from the Lord what I also handed on to you,
that the Lord Jesus, on the night he was handed over,
took bread and, after he had given thanks,
broke it and said, "This is my Body that is for you.
Do this in remembrance of me."
In the same way also the cup, after supper, saying,
"This cup is the new covenant in my Blood.
Do this, as often as you drink it, in remembrance of me."
For as often as you eat this bread and drink the cup,
you proclaim the death of the Lord until he comes.

Therefore, my brothers and sisters,
when you come together to eat, wait for one another.

viernes, 24 de agosto de 2012

EXEQUIAS: Isaías 25:6-9

Isaías 25:6-9

Hará Yahvé a todos los pueblos en este monte un convite de manjares frescos, convite de buenos vinos. Consumirá en este monte el velo que cubre a todos los pueblos y la cobertura que cubre a todas las gentes; consumirá a la Muerte definitivamente. Enjugará el Señor Yahvé las lágrimas de todos los rostros, y quitará el oprobio de su pueblo de sobre toda la tierra, porque Yahvé ha hablado. Se dirá aquel día: «Ahí tenéis a nuestro Dios: esperamos que nos salve; éste es Yahvé en quien esperábamos; nos regocijamos y nos alegramos por su victoria.»

EXEQUIAS: Daniel 12:1-3

Daniel 12:1-3

«En aquel tiempo surgirá Miguel, el gran Príncipe que se ocupa de tu pueblo. Serán tiempos difíciles como no los habrá habido desde que existen las naciones hasta ese momento. Entonces se salvará tu pueblo, todos los inscritos en el libro. «Muchos de los que descansan en el polvo de la tierra se despertarán, unos para la vida eterna, otros para vergüenza y horror eternos. Los maestros brillarán como el resplandor del firmamento y los que enseñaron a muchos a ser justos, como las estrellas para siempre.

EXEQUIAS: Lamentaciones 3:17-26

Lamentaciones 3:17-26

Me encuentro lejos de la paz, he olvidado la dicha. Me digo: ¡Ha fenecido mi vigor, y la esperanza que me venía de Yahvé! Recuerda mi miseria y vida errante: ¡todo es ajenjo y amargura! Lo recuerda, lo recuerda, y se hunde mi espíritu dentro de mí. Pero algo traigo a la memoria, algo que me hace esperar: Que el amor de Yahvé no ha acabado, que no se ha agotado su ternura; mañana a mañana se renuevan: ¡grande es tu fidelidad! «¡Mi porción es Yahvé, me digo, por eso en él esperaré!» Bueno es Yahvé para quien lo espera, para todo aquel que lo busca. Bueno es esperar en silencio la salvación de Yahvé.

EXEQUIAS: Lucas 12:22-31

Lucas 12:22-31

Después Jesús les dijo a sus discípulos: "No se pasen la vida preocupándose de qué van a comer, qué van a beber, o qué ropa van a ponerse. La vida no consiste sólo en comer, ni el cuerpo existe sólo para que lo vistan. "Miren a los cuervos: no siembran, ni cosechan, ni tienen graneros para guardar las semillas. Sin embargo, Dios les da de comer. ¡Recuerden que ustedes son más importantes que las aves! "¿Creen ustedes que por preocuparse mucho vivirán un día más? Si no pueden conseguir ni siquiera esto, ¿por qué se preocupan por las demás cosas? "Aprendan de las flores del campo: no trabajan para hacerse sus vestidos; sin embargo, les aseguro que ni el rey Salomón, con todas sus riquezas, se vistió tan bien como ellas. "Si Dios hace tan hermosas a las flores, que viven tan poco tiempo, ¿no hará mucho más por ustedes? ¡Veo que todavía no han aprendido a confiar en Dios! "No se desesperen preguntándose qué van a comer, o qué van a beber. Sólo los que no conocen a Dios se preocupan por eso. Dios, el Padre de ustedes, sabe que todo eso lo necesitan. "Lo más importante es que reconozcan a Dios como único rey. Todo lo demás, él se lo dará a su debido tiempo.

BAUTISMO: Romanos 6:3-9

Romanos 6:3-9

¿Acaso no saben ustedes que todos los que fuimos bautizados para unirnos con Cristo Jesús, en realidad fuimos bautizados para participar en su muerte? Por tanto, mediante el bautismo fuimos sepultados con él en su muerte, a fin de que, así como Cristo resucitó por el poder del Padre, también nosotros llevemos una vida nueva. En efecto, si hemos estado unidos con él en su muerte, sin duda también estaremos unidos con él en su resurrección. Sabemos que lo que antes éramos fue crucificado con él para que nuestro cuerpo pecaminoso perdiera su poder, de modo que ya no siguiéramos siendo esclavos del pecado; porque el que muere queda liberado del pecado. Ahora bien, si hemos muerto con Cristo, confiamos que también viviremos con él. Pues sabemos que Cristo, por haber sido levantado de entre los muertos, ya no puede volver a morir; la muerte ya no tiene dominio sobre él.

EXEQUIAS: Romanos 6:3-9

Romanos 6:3-9

¿Acaso no saben ustedes que todos los que fuimos bautizados para unirnos con Cristo Jesús, en realidad fuimos bautizados para participar en su muerte? Por tanto, mediante el bautismo fuimos sepultados con él en su muerte, a fin de que, así como Cristo resucitó por el poder del Padre, también nosotros llevemos una vida nueva. En efecto, si hemos estado unidos con él en su muerte, sin duda también estaremos unidos con él en su resurrección. Sabemos que lo que antes éramos fue crucificado con él para que nuestro cuerpo pecaminoso perdiera su poder, de modo que ya no siguiéramos siendo esclavos del pecado; porque el que muere queda liberado del pecado. Ahora bien, si hemos muerto con Cristo, confiamos que también viviremos con él. Pues sabemos que Cristo, por haber sido levantado de entre los muertos, ya no puede volver a morir; la muerte ya no tiene dominio sobre él.

EXEQUIAS: Romanos 8:18-21

Romanos 8:18-21

Estimo que los sufrimientos del tiempo presente no son comparables con la gloria que se ha de manifestar en nosotros. Pues la ansiosa espera de la creación desea vivamente la revelación de los hijos de Dios. La creación, en efecto, fue sometida a la caducidad, no espontáneamente, sino por aquel que la sometió, en la esperanza de ser liberada de la esclavitud de la corrupción para participar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios.

domingo, 19 de agosto de 2012

SACRAMENTO DEL MATRIMONIO: Efesios 5:2a,21-33

Efesios 5:2a,21-33

Vivid en el amor como Cristo os amó y se entregó por nosotros. Sed sumisos los unos a los otros en el temor de Cristo: las mujeres a sus maridos, como al Señor, porque el marido es cabeza de la mujer, como Cristo es cabeza de la Iglesia, el salvador del cuerpo. Como la Iglesia está sumisa a Cristo, así también las mujeres deben estarlo a sus maridos en todo. Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, purificándola mediante el baño del agua, en virtud de la palabra, y presentársela resplandeciente a sí mismo, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa parecida, sino que sea santa e inmaculada. Así deben amar los maridos a sus mujeres como a sus propios cuerpos. El que ama a su mujer se ama a sí mismo. Porque nadie aborrece jamás su propia carne; antes bien, la alimenta y la cuida con cariño, lo mismo que Cristo a la Iglesia, pues somos miembros de su cuerpo. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos se harán una carne. Gran misterio es éste, lo digo respecto a Cristo y la Iglesia. En todo caso, también vosotros, que cada uno ame a su mujer como a sí mismo; y la mujer, que respete al marido.

SACRAMENTO DEL MATRIMONIO: 1 Corintios 12:31—13:8a (Himno a la caridad)

1 Corintios 12:31—13:8a

¡Aspirad a los carismas superiores! Y aun os voy a mostrar un camino más excelente. Aunque hable las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo caridad, soy como bronce que suena o címbalo que retiñe. Aunque tenga el don de profecía, y conozca todos los misterios y toda la ciencia; aunque tenga plenitud de fe como para trasladar montañas, si no tengo caridad, nada soy. Aunque reparta todos mis bienes, y entregue mi cuerpo a las llamas, si no tengo caridad, nada me aprovecha. La caridad es paciente, es amable; la caridad no es envidiosa, no es jactanciosa, no se engríe; es decorosa; no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el mal; no se alegra de la injusticia; se alegra con la verdad. Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta. La caridad no acaba nunca.

SACRAMENTO DEL MATRIMONIO: 1 Corintios 6:13c-15a,17-20

1 Corintios 6:13c-15a,17-20

El cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo. Y Dios, que resucitó al Señor, nos resucitará también a nosotros mediante su poder. ¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? El que se une al Señor, se hace un solo espíritu con él. ¡Huid de la fornicación! Todo pecado que comete el hombre queda fuera de su cuerpo; mas el que fornica, peca contra su propio cuerpo. ¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros y habéis recibido de Dios, y que no os pertenecéis? ¡Habéis sido bien comprados! Glorificad, por tanto, a Dios en vuestro cuerpo.